Alberdi 3065 (2700) Pergamino (BA) - Tel 02477 429001  -  Diócesis de San Nicolás de los Arroyos                                                            |    |    |    |

Principal

Actividades

Parroquia

Caritas

Colegio

Jardín de Infantes

Imágenes

Reflexiones

Homilías

Meditaciones

Relaciones

Nuestra Patrona

Nuestra Diócesis

Catequesis en la Red

El Credo

Los Mandamientos

Los Sacramentos

La Oración Cristiana

Los Santos

El Sermón de la Montaña

Tiempos Litúrgicos

Adviento y Navidad

Cuaresma

Pascua

Donaciones

2 de Noviembre
CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS
(siglos VII/IX)



1. Nota Histórico-litúrgica
La conmemoración de los fieles difuntos ya aparece en el siglo IX, en continuidad con el uso monástico desde el siglo VII de consagrar un día a la oración por los difuntos. Amalario, en el siglo I, ponía ya la memoria como lógicamente sucesiva a la de los santos que ya estaban en el cielo, aunque ignoraba la fiesta del 1 de noviembre. Sólo con el abad san Odilón de Cluny esta fecha del 2 de noviembre fue dedicada a la conmemoración de todos los fieles difuntos; ya san Agustín alababa la costumbre de rezar por ellos incluso fuera de sus aniversarios, precisamente para no olvidar a aquellos que no gozan de sufragios. La difusión de esta memoria durante el siglo XIV en Roma fue completada en el siglo XV por los dominicos en Valencia con el uso de celebrar tres misas (como en navidad) para satisfacer todas las demandas de sufragios. Este uso fue extendido después por Benedicto XV en 1915 a la Iglesia universal, en consideración a los muertos de la primera guerra mundial, dotándolo de un prefacio propio tomado del misal parisiense de 1738 y elevándolo a fiesta de primera clase, pero sin precedencia sobre el domingo. Tal precedencia, en cambio, fue establecida en 1969 en clave de plegaria que incluye la fe en la comunión de los santos, con textos reformados en sentido explícitamente pascual; por eso es lógica la renuncia a la secuencia del "Dies irae", no suficientemente en consonancia con esta nueva perspectiva.

Mensaje y actualidad
De conformidad con las indicaciones de la constitución Sacrosanctum concilium, sobre la sagrada liturgia ("la liturgia de los difuntos debe expresar más claramente el carácter pascual de la muerte cristiana" n. 81), los textos de la misa son renovados con la añadidura de otros cuatro prefacios, cuyos títulos son: Cristo, muerto para vida nuestra; Cristo, salvación y vida; de la vida terrena a la vida celestial; nuestra resurrección por medio de la victoria de Cristo. Además se ha impuesto la abolición de formularios en los que la angustia ante el terrible juicio de Dios habías oscurecido la intensidad de la fe en la resurrección, de la que no se hacía mención.
a) En la colecta del primer formulario se pone en relación la fe en el Cristo resucitado, con la confirmación de la esperanza en espera de la resurrección.
b) En la oración sobre las ofrendas se afirma el misterioso contacto con nuestros muertos, elevados a la gloria de Cristo, porque nosotros estamos unidos desde ahora a él en su gran sacramento eucarístico.
c) En la oración después de la comunión se evidencia el carácter pascual de este sufragio, porque pedimos a "Dios todopoderoso que nuestros hermanos difuntos, por cuya salvación hemos celebrado el misterio pascual, puedan llegar a la mansión de la luz y de la paz".
La actualización de esta memoria nos la ofrece, en el oficio de lectura, san Ambrosio en el libro sobre la muerte de su hermano Sátiro: "Debemos irnos acostumbrando y disponiendo a morir, por este esfuerzo cotidiano que consiste en ir separando el alma de las concupiscencias del cuerpo, que es como irla sacando fuera del mismo para colocarla en un lugar elevado, donde no pueden alcanzarla ni pegarse a ella los deseos terrenales, lo cual viene a ser como una imagen de la muerte, que nos evitará el castigo de la muerte". Es interesante, por fin, notar que el responsorio de esta lectura patrística tiene como versículo el mismo texto de Mt 13,43 "Entonces los justos brillarán como el s0l en el reino de su Padre", que se lee como antífona del Benedictus en laudas en la fiesta de todos los santos. Es el enlace entre los ciudadanos del cielo, que ya resplandecen de gloria, con los difuntos, cuya entrada definitiva en el cielo aún desconocemos, y que por ende recomendamos a Dios en el sufragio, según el uso bíblico atestiguado por 2Mac 12,45.
 

 

Parroquia Santa Julia

  Alberdi 3065 - Pergamino  (BA) - República Argentina |Diócesis de San Nicolás de los Arroyos

Teléfono:  02477 429001 | email: informa@capsantajulia.com.ar