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14 de Octubre
SAN CALIXTO I, papa y mártir
(+ 222 ?)
1. Nota Histórico-litúrgica
La memoria facultativa del papa, atestiguada por la Depositio martyrum del
año 534 según la tablilla filocaliana, donde Calixto es mencionado con
Ponciano exiliado, con Fabiano ajusticiado, con Cornelio desterrado y con
Sixto II asesinado, es fijada en esta fecha en el siglo III, tal vez en el
año 222, y con la determinación del tercer miliario de la vía Aurelia. Ya se
la mencionaba en el evangelio romano del 645, así como en la otra memoria en
Trastévere "iuxta Callistum". Las noticias procedentes de los llamados
Philosophoumena de Hipólito, que se hizo elegir obispo de Roma en el año 217
precisamente contra Calixto, aun siendo obra de un adversario, contienen
datos parcialmente atendibles.
Este esclavo, de nombre griego que significa "muy bello", tan industrioso
que meresió ser fundador de una banca en el barrio de la piscina pública
entre la "porta Ostiensis" y la "porta Ardeatina", donde se encuentran ahora
las termas de Caracalla, como fiduciario de su amo Carpóforo, habría sido
culpable de bancarrota. Condenado y liberado, fue nuevamente víctima de sus
acreedores judíos, que le hicieron desterrar a las minas de Cerdeña (186).
Nuevamente liberado por intervención del papa Víctor, volvió a Anzio, donde
fue mantenido por la Iglesia local, hasta que el papa Ceferino (198-217) le
ordenó sacerdote y le encargó acondicionar el primer cementerio gestionado
directamente por la comunidad romana. Estaba situado en la vía Apia, y fue
tan importante que se convirtió en el cementerio catacumbal de los papas del
siglo III. Por sus méritos, a la muerte del papa, fue elegido para sucederle
en el año 217., pese a que una minoría irreductible nombrara un obispo
alternativo, provocando el primer cisma en el interior de la Iglesia de
Roma.
En los cinco años de su pontificado ( 217 - 222 ), Calixto se distinguió
tanto por su acción pastoral como por la defensa de la fe tradicional, no
menos que por sus intervenciones innovadoras acerca de la praxis penitencial
y el derecho matrimonial. Aunque la Iglesia no sufrió ninguna persecución
cruenta en los tiempos de Alejandro Severo, treinta años de trabajos
forzados le merecieron la gloria del martirio; tanto más si se acepta la
leyenda de su passio, según la cual fue arrojado a un pozo en Trastévere
tras atarle al cuello una rueda de molino; o bien la otra, según la cual fue
linchado en un motín, no lejos del cementerio de Calepodio, junto a la vía
Aurelia, donde fue enterrado al lado de Casale Pío V y de la abadía de San
Jerónimo: cf los recientes descubrimientos arqueológicos de 1960. Aquí fue
erigida por el papa Julio, alrededor del año 350, la basílica de Santa María
in Trastévere "iuxta Callistum" y no en el cementerio fundado por él.
2. Mensaje y actualidad
La nueva colecta, que sustituye a la anterior, genérica y adoptada como
conclusión de las letanías de los santos, deriva de un formulario atribuido
por los sacramentarios al papa Marcelo, e implora: "Escucha, Señor, las
súplicas de tu pueblo y concédenos la protección del papa san Calixto
primero, cuyo martirio celebramos llenos de alegría". Los méritos de este
papa se refieren ante todo a la defensa de la fe trinitaria, con la
excomunión de Sabelio, que sostenía el monarquismo. Esta herejía acentuaba
con un pensamiento confuso la unidad divina: el Padre sería el único
espíritu divino, y el Hijo no sería distinto del Padre, hasta el punto de
afirmar que el Logos (Verbo) estaba subordinado al Padre. Calixto, si bien
con una terminología incierta (el Padre con-sufrió con el Hijo, distinto,
empero, de él), proclamó la fe tradicional, que negaba una dualidad entre la
naturaleza divina del Padre y la del Hijo.
También en el ámbito de la praxis penitencial, frente al endurecimiento
disciplinar en los últimos decenios del siglo II, Calixto adoptó una actitud
más generosa, no sólo hacia los pecados de la carne (admitía en su clero a
los reesposados, acogía a los tránsfugas de las sectas, toleraba el
matrimonio de los sacerdotes), sino también hacia la apostasía (cf más tarde
la reacción de Cipriano en el año 251). Pero no ha de confundirse el "edicto
perentorio" que perdonaba los adulterios y las fornicaciones, con el del
obispo Agripino de Cartago. Esto confirma que el perdón, contra las tesis
del rigorismo, estaba en uso tanto en Roma como en Cartago. Por fin, en el
ámbito del derecho matrimonial, además de la admisión al clero de los
hombres casados varias veces, Calixto, para conciliar el derecho civil
tradicional con las exigencias de la moral cristiana, valoró que la forma
jurídica del concubinato (entendido entonces como la unión de un hombre de
dignidad inferior con mujeres nobles) no podía corresponder al contubernium,
que entre los romanos no gozaba de dignidad matrimonial; de ahí la concesión
de tales matrimonios religiosos. El último mérito que le atribuye el Liber
pontificalis es la institución del ayuno de las cuatro témporas.
La actualidad de este santo, invocado por la ayuda que procede de sus
méritos, estriba en su lento martirio: el difícil y lento itinerario de este
esclavo, emprendedor financiero y administrador, condenado varias veces por
sus irregularidades de gestión, alejado durante una década por el papa
Víctor a Anzio, que llega a sacerdote y por fin a papa, para ser impugnado
por el integrista antipapa Hipólito. También nosotros podemos alcanzar un
afinamiento espiritual progresivo como el de Calixto, hasta llegar al
martirio. Y resulta fecunda para nosotros la imitación de un genuino sentido
de adaptación pastoral en las posiciones controvertidas, a costa de
desencadenar reacciones incluso de alguno con el que se habían compartido
antes los mismos puntos de vista. Calixto llegó a excomulgar a Sabelio, con
el que antes había simpatizado. El antirrigorismo de Calixto, que preparó la
tesis agustiniana de la Iglesia corpus permixtum, es de gran actualidad
ecuménica en nuestros días.
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