Alberdi 3065 (2700) Pergamino (BA) - Tel 02477 429001  -  Diócesis de San Nicolás de los Arroyos                                                            |    |    |    |

Principal

Actividades

Parroquia

Caritas

Colegio

Jardín de Infantes

Imágenes

Reflexiones

Homilías

Meditaciones

Relaciones

Nuestra Patrona

Nuestra Diócesis

Catequesis en la Red

El Credo

Los Mandamientos

Los Sacramentos

La Oración Cristiana

Los Santos

El Sermón de la Montaña

Tiempos Litúrgicos

Adviento y Navidad

Cuaresma

Pascua

Donaciones

19 de Agosto
SAN JUAN AUDES, presbítero
( 1601 - 1680 )



1. Nota Histórico-litúrgica
La memoria facultativa de san Juan Audes, muerto en Caén (Normandía, Francia) el 19 de agosto de 1680 y canonizado en 1925, nos traslada al candente clima francés, dominado por el rigor de los jansenistas, que le combatieron tenazmente. Fue uno de los principales reformadores de la vida religiosa de uno de los principales reformadores de la vida religiosa de Francia en el siglo XVII; tanto que el venerable Olier lo llamó "la rareza de su siglo". Nacido en Ri, en la diócesis de Séez (Normandía) en 1601, primogénito de siete hermanos, fue educado en los jesuitas, entrando después en la Congregación del Oratorio, fundada por De Bérulle en París. Fue discípulo de dos santos: del mismo De Bérulle y de Ch. de Condren. Aquí fue ordenado sacerdote en 1625. Vuelto a su Normandía, solicitado por la peste que la devastaba en 1631, se prodigó generosamente, logrando evitar la muerte por contagio. Luego reemprendió las misiones propiamente dichas, hasta que en 1639 fue nombrado superior del Oratorio de Caén, continuando su obra de las misiones populares y de las conferencias especiales al clero tanto en Normandía como en Bretaña.
Pero el Señor le empujaba, tal vez inspirado por la mística y primera terciaria del Sagrado Corazçon María des Vallées, de la que escribió una biografía calificada de herética por un jansenista, a emprender la obra de formación del clero en los seminarios, de la que no se ocupaba explícitamente el Oratorio. Por ello, dejando este instituto en 1643, fundó la Congregación de Jesús y María, hoy de los Padres Eudistas, esto es, de sacerdotes seculares dedicados a la predicación en la campiña y a la dirección de los seminarios. Pese a las dificultades iniciales, era apoyado por Olier, por toda la Compañía del Santísimo Sacramento (M. de Renty), dirigida por el padre De Condren, y por san Vicente de Paúl. Además de ésta, fundó en 1644 la Obra de Nuestra Señora de la Caridad o del Refugio, que se transformará en el Instituto del Buen Pastor de Angers, para la recuperación de las muchachas extraviadas. Luego desarrolló desde 1641 el culto de los sagrados corazones de Jesús y de María juntos, como una especia de Tercera Orden de la Sociedad admirable del Corazón de la Madre de Dios. Tras cuarenta y ocho años de misiones para la recristianización de la campiña, murió a los setenta y nueve años, después de renunciar al cargo de primer superior general de su congregación y de superar tormentosas tribulaciones en los últimos años. Las regiones evangelizadas por él en el siglo XVII aún siguen ostentando la huella de la fe, a diferencia de las otras hoy descristianizadas de Francia.
 

2. Mensaje y actualidad
La “colecta” de la misa focaliza los rasgos de este gran discípulo del padre De Bérulle, heredero de las ideas del padre De Condren, émulo de san Vicente de Paúl y de M. Olier, con la invocación: "Dios, que elegiste a san Juan Eudes para anunciar al mundo las insondables riquezas del misterio de Cristo". En efecto, él, en el reino de Luis XIII y bajo Richelieu, fue un reformador y predicador que - en un contexto donde la gran piedad de la Iglesia estaba en crisis a causa de las superstición en la fe de los humildes, de la impostura de los grandes, de la ignorancia del bajo clero y de la ostentación de los privilegiados del alto clero - supo difundir el amor a Cristo. En el oficio de lectura, la página del "Tratado sobre el admirable Corazón de Jesús" nos presenta a este corazón como la única fuente de la verdadera vida y el fundamento de este culto, componiendo en 1699 un oficio del sagrado corazón para uso de su congregación. No es una devoción más, porque, como diría él mismo, "la ciencia de la devoción consiste en no apegarse a ninguna práctica o ejercicio particular de devoción". No se trata, pues, del corazón anatómico de Cristo, sino del amor mismo de Cristo a su Padre, sin olvidar el amor de Jesús por nosotros. También en la oración Ave Cor, dedicada a María, para la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad, se refiere siempre al amor.
El final de la colecta ruega "que por su palabra y su ejemplo crezcamos en el conocimiento de la verdad de Dios y vivamos según el evangelio". La victoria contra el jansenismo se debe, entre otras cosas, a la difusión de esta devoción a los corazones de Jesús y de María, que era lo esencial de su evangelio. Difundía esta devoción con las predicaciones, con los libros("La vida y el reinado de Jesús en las almas cristianas", donde desarrolla la idea de Jesús que vive en nosotros) y con las cartas. Los frutos de esta evangelización en una situación religiosa desoladora como la francesa bajo Enrique IV, Luis XIII y Luis XIV, fueron notables: la magia y superstición eran sustituidas por la fe y las prácticas religiosas; al feudalismo eclesiástico, la corrupción e ignorancia del clero se opuso y valorizó la formación de los seminarios con la creación del modelo de su congregación, donde el ideal era la integridad de la vida sacerdotal.
Se puede decir que este "apóstol y doctor del culto de los sagrados corazones", como lo llamó Pío X, después de santa Gertrudis, santa Catalina de Siena, santa Matilde, santa María Margarita Alacoque y santa Teresa de Ávila, sigue siendo hoy un maestro de aquella espiritualidad del amor afectivo que él mismo explica así: "Los misterios de Jesús no han llegado todavía a su total perfección y plenitud... El Hijo de Dios quiere comunicar y extender en cierto modo y continuar sus misterios en nosotros y en toda su Iglesia".

 

 

Parroquia Santa Julia

  Alberdi 3065 - Pergamino  (BA) - República Argentina |Diócesis de San Nicolás de los Arroyos

Teléfono:  02477 429001 | email: informa@capsantajulia.com.ar