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4 de Marzo
SAN CASIMIRO
(1458-1484)
1. Nota Histórico-litúrgica
Esta memoria facultativa de un santo príncipe de Polonia, que muere a los
veinticinco años y medio, el 4 de marzo de 1484, después de una vida vivida
en conformidad con el evangelio y en castidad virginal, tiene sin duda valor
emblemático para dos naciones católicas como Polonia y Lituania, que lo
veneran como patrono.
Nacido el 5 de octubre de 1458 de la familia real de Polonia, educado
religiosamente por su madre Isabel de Austria, después de una adolescencia
inspirada en una gran piedad y austeridad moral, fue elegido rey de Hungría
por algunos magnates del reino como rival del monarca Matías Corvino,
obligado a los trece años apenas a tomar posesión del reino a la cabeza a
los trece años apenas a tomar posesión del reino a la cabeza de un ejército.
Tras la reconciliación de los húngaros con su rey, supo renunciar al trono;
pero aceptó que se le asociara al gobierno de Polonia, como regente en Radom,
mientras su padre se hallaba en Lituania, dando un ejemplo de prudencia y de
virtud. Rechazó incluso el matrimonio con la hija del emperador de Alemania,
Enrique III. En 1483 era vicecanciller en Vilna, Lituania; pero poco después
hubo de ir a Grodno, donde murió de tuberculosis. En 1521 León X lo
canonizó, oficializando la devoción popular, que siempre fue grande; incluso
hoy Lituania lo honra en la iglesia del castillo de Vilna, bajo el altar de
la Virgen. Después de la reforma de 1602, Clemente VII renovó la bula de
canonización de León X, que no llegó nunca a Polonia. La liberación del
asedio de Polok en 1518 se atribuyó a su intercesión.
2. Mensaje y actualidad
La colecta de la misa, que comienza con una frase conocida en el misal,
refleja todo el programa de vida de este príncipe, llamado "defensor de los
pobres": "Dios todopoderoso, sabemos que servirte es reinar". Es un ejemplo
que sigue siendo válido, porque el poder es ejercido fácilmente con interés
y sin esa dedicación no sólo moral y cívica, sino también religiosa, la
única que puede sostener un vuelco tan grande de valores, en que el
verdadero título de honor y gloria es el servicio a los hermanos. Las
virtudes que se piden en la oración son por ello las de la santidad y
justicia. La lectura del oficio nos presenta en la página de san Casimiro,
escrita por el legado en la página de la vida de san Casimiro, escrita por
el legado Zacarías Ferreri apenas treinta años después de su muerte (en el
proceso de canonización que le confiara el concililio Lareranense IV), un
cuadro sorprendente de caridad y de vida virginal en un mundo corrompido con
mucha frecuencia como el de las cortes. Cada día recitaba la súplica a María
atribuida a san Bernardo, transcrita de su puño y letra sobre pergamino,
haciendo de la misma el contenido de su oración y de sus reflexiones ("Omni
die dic Mariae..."). Se la encontraron bajo la cabeza al abrir su ataúd en
1604. Es siempre actual esta frase: "Siempre fue su deseo ser contado más
bien entre los pobres de espíritu que entre los personajes famosos y
poderosos de este mundo"
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