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Repudio por un
atentado
1. El pasado 23 de julio, en una plaza pública
de la ciudad de Paraná (Entre Ríos) fue inaugurado un “Monumento a la
Biblia”, con inscripciones en hebreo, griego y castellano. La decisión de
erigirlo fue tomada por las autoridades con el consenso de distintas
iglesias, cuyas autoridades estuvieron presentes.
2. La Biblia es el libro sagrado para judíos y para cristianos de todas las
denominaciones. Es para ellos la Palabra revelada de Dios. En la Biblia
están contenidos los principios y las bases de nuestra cultura y
civilización, y ella ha sido y es fuente de inspiración, de consuelo y de
devoción para millones de hombres y mujeres a lo largo de generaciones.
Sobre ella han jurado nuestros gobernantes desde los inicios de la Nación.
3. A los pocos días de inaugurado el monumento, manos anónimas y cobardes lo
atacaron y estropearon con pintura negra, pintando también la leyenda “Basta
de símbolos religiosos en espacios públicos”. Este acto vandálico se
inscribe por lo tanto en una campaña tendiente a suprimir la presencia
pública de la religión, y a imponer el laicismo como pensamiento único.
4. El Consejo Argentino para la Libertad Religiosa (CALIR) repudia
firmemente este acto de intolerancia y de agresión hacia los sentimientos
religiosos de la enorme mayoría del pueblo argentino, que como tal agravia a
todos los creyentes, tengan o no a la Biblia como libro sagrado.
5. La libertad religiosa, garantizada por la Constitución y por los tratados
internacionales de derechos humanos, incluye la libertad para que cada
persona de escoger voluntariamente si profesará o no alguna religión y cual
será ésta sin coerción alguna, pero supone también, la posibilidad de que
las creencias religiosas sean expresadas públicamente. El monumento erigido
en Paraná, que tiene antecedentes en muchos lugares del mundo, no es más que
un símbolo que testimonia el respeto y la valoración por la Biblia de
millones de argentinos, que han sido injusta y cobardemente agredidos.
Buenos Aires, 23 de agosto de 2011
Juan G. Navarro Floria, Presidente
Raúl Scialabba, Vicepresidente
Horacio Bermúdez, Secretario
CALIR
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